¿Empiezas una reforma? Estos son algunos de los imprevistos que te pueden surgir

Personal del equipo de reformas resolviendo un problema en la obra

Cuando vas a llevar a cabo una reforma en tu vivienda, sobre todo si tiene cierta antigüedad, es inevitable que aparezcan gastos imprevistos. La temida llamada del jefe de obra, dónde te comenta que ha surgido un problema es sinónimo de un gasto extra no contabilizado. Nuestro consejo: cuenta con un presupuesto un poco más alto para posibles gastos añadidos. También te recomendamos que prestes atención, porque hay ocasiones en las que la comunidad debe hacerse responsable de esos gastos.

El presupuesto destinado a la reforma del hogar no es el mismo si se realiza a través de una empresa de reformas, o si realizamos el trabajo nosotros mismos. Aunque probablemente se trate de un gasto superior, es aconsejable trabajar con una empresa de profesionales, dado que cuentan con la experiencia suficiente para saber cuáles son los problemas más habituales y sabrán solucionarlos mucho mejor que si estas llevando a cabo la reforma tú mismo, ya que se te puede escapar de las manos el problema y finalmente serás más caro el remedio que la enfermedad.

Hasta que no comienza la reforma no surgen algunos problemas

Los gastos imprevistos en una reforma van más allá de efectuar una nueva instalación eléctrica que cumpla con la normativa vigente. Por ejemplo, al principio, en las tareas de demolición, se descubren vigas/pilares ocultos que repercuten en la nueva distribución que tenías establecida y, en consecuencia, es posible que se deba ampliar el presupuesto.

Los desniveles de paredes y techos, son otro ejemplo de problemas que pueden surgir en las reformas. También es habitual la aparición de humedades en baños o cocinas, así como tener que realizar refuerzos de estructuras.

Cuidado con los cambios constantes

Otro de los problemas más comunes en una reforma son los cambios de planes durante la reforma de tu hogar. Es lógico que cuando ves que tu casa está cambiando te surjan muchas dudas y no sepas si el plan inicial es el correcto, rodéate de un buen equipo que te explique porque se están llevando a cabo esos cambios, que te transmita seguridad y que sean buenos profesionales con un plan perfectamente definido.  Si confías en ellos y evitas escuchar opiniones de terceros, tu reforma no tiene por qué aumentar de presupuesto y será entregada en los tiempos marcados.

Ten a tu comunidad siempre de aliada

Un factor muy importante y que muchos desconocen es lo importante que es tener una buena relación con la comunidad de vecinos. Ten una comunicación constante con quienes viven cerca de donde se realizará la reforma. Así  se evitan situaciones que deriven en problemas y paralicen la construcción.

Cuenta con una póliza de responsabilidad civil. Esta poliza sirve para estar preparados si existen daños a las propiedades de los vecinos inmediatos o a algunos de sus inquilinos. Esto forma parte de una serie de acuerdos que tienes que tener en mente, ya que si ocurre alguna emergencia, los costes son elevados y se puede paralizar la reforma.

En definitiva, no te preocupes si te agobias, una reforma siempre es estresante. Guíate por los profesionales que has contratado, exige que tengan una buena organización y que atiendan todos los detalles. Con esto conseguirás minimizar al máximo los posibles problemas que pueden surgir en la obra.

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